Churros sin gluten

2019-03-07T16:54:18+00:0029 noviembre, 2018|Categorías: Desayunos, Repostería|Sin comentarios

Sabemos que cuando has leído churros sin gluten has pensado, ¿en serio? No puede ser, ¿seguro que voy a poder volver a comer churros?

Pues sí, te vamos a enseñar cómo hacer churros sin gluten, y muy ricos, por cierto.

Así que ve calentando el chocolate que no tardamos nada.

DIFICULTAD

Difícil

La dificultad no reside en la realización de la receta en sí, pero hace falta práctica y maña para echar con la churrera la masa de los churros en la sartén, así que ya sabéis, a practicar.

TIEMPO DE PREPARACIÓN

20-25 minutos

INGREDIENTES

  • 200 gr de harina, en nuestro caso es un preparado panificable, el mismo que utilizamos para la hacer pizza sin gluten.
  • 300 ml de agua
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 pizca de sal
  • Aceite
  • Azúcar
  • Para el preparado panificable, a mí me gusta la marca Schär, pero nos sirve cualquier preparado panificable. Hay diferencias en el color y el sabor, así que podéis probar el que más guste.

    Con el que yo uso, los churros no cogen un color oscuro al tostarse, como veis en la foto, quedan más bien dorados, pero eso no significa que no estén hechos, simplemente con este preparado quedan así.

    CÓMO HACER CHURROS SIN GLUTEN

    Lo primero que tenemos que hacer es calentar los 300 ml de agua.

    Echamos en un bol la harina y la cucharadita de levadura. Lo removemos un poquito con la cuchara.

    A continuación le echamos una cucharadita de sal y una cucharadita de azúcar. Lo removemos todo bien hasta que tenga un aspecto homogéneo.

    Tenemos que esperar hasta que el agua que hemos puesto a calentar anteriormente hierva. Una vez que haya roto a hervir, la echamos en el bol con las harinas y lo removemos, hasta que se quede una mezcla uniforme pero no demasiado compacta y dura, ni llega a ser una bola ni se tiene que quedar líquida. Como dijo Aristóteles, en el término medio está la virtud.

    Cuando consigamos que esté bien mezclado el agua con la harina, lo introducimos en la churrera.

    Vamos a freírlos. Hemos puesto en la sartén un par de dedos de aceite para que se vaya calentando, lo suficiente como para que cubra el churro.

    Cuando el aceite esté caliente cogemos nuestra churrera que ya tenemos preparada con la masa, y empezamos a dar forma a nuestros churros.

    Si es la primera vez que los haces, te recomendamos que los hagas con forma recta, aunque depende de la maña de cada uno. Con la práctica, seguro que conseguirás darle la típica forma de lazo que tienen los churros.

    Cuando los churros empiecen a estar dorados los retiramos en un plato con un papel de cocina para que absorba el aceite y a servir.

    Te los puedes comer con chocolate, con azúcar, o echarle imaginación… ¡Disfrútalos!

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